Oaxaca: dos años después – x Gustavo Esteva

Prevalece en Oaxaca un ánimo rijoso que expresa rabia, frustración, impotencia, desesperanza y hasta desesperación. Amplios sectores de la población están realmente intimidados. Algunos temen hasta respirar.

La polarización social se ha exacerbado a niveles sin precedente. Lo que antes se disimulaba y escondía bajo un manto de cortesía artificial o desprecio compasivo se manifiesta hoy, abiertamente, como racismo, sexismo y clasismo, y propicia dispersión y fragmentación. Antiguas rivalidades y resentimientos salen a la superficie.

En la frustración, hay también un ánimo acomodaticio. Quienes dan por sentado que Ulises Ruiz cumplirá su término en la oficina que ocupa, consideran realista restablecer interlocuciones con los aparatos institucionales a su cargo o a su servicio: los tres poderes constituidos de Oaxaca.

El enojo generalizado se encuentra a flor de piel. Estalla con facilidad a la menor provocación.

Cf. versão integral em: Sin Permiso

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